16 años y sigo viviendo!!

Hola de nuevo a todos.

Han pasado cinco años desde mi última publicación, allá por el mes de julio del año 2.015. El trabajo, circunstancias personales y un sinfín de peripecias vividas desde entonces han hecho que a nivel de la salud siga bien a pesar de todas las experiencias vividas hasta el día de hoy pero van pasando los años y esta enfermedad es muy cansina, no cede ni un milímetro y cuando crees que estas mejor, ella (la E.M.) se encarga de recordarte lo que un día te cayó encima y pesa mucho, más que un mochila llena de piedras corriendo una
maratón.

Pero quiero empezar con una buena noticia, hoy día 4 de julio, día de la independencia americana, Independence Day, hace exactamente 15 años que me dieron 10 de vida en mi infausto viaje que realicé a Barcelona para contrastar mi diagnóstico con una segunda opinión y en donde mi enemigo íntimo, también denominado por mí «el veloz»  (ver mi post del 2 de mayo de 2.014) me auguraba una muerte segura en aproximadamente 10 años, pues te colaste «listillo», no me he muerto, aquí sigo dando guerra. Ese augurio tuyo después de levantar al aire la placa de la resonancia para verla a tras luz y sentenciar diciendo que era la E.M. progresiva (de ahí viene el calificativo de veloz, por el tiempo que necesitó para dar el veredicto) y por eso de poner la guinda dramática nos explicaste a mi mujer y a mí pero sin anestesia, que primero serían las muletas, después la silla de ruedas, perdería la vista, caería
en coma y los diez años moriría.

Pues va a ser que no, las muletas nunca las saqué del armario, la silla de ruedas la empeñé, las gafas se las devolví a Stevie Wonder y en coma caigo todas las noches y al día siguiente suena mi móvil en formato despertador con la música del Ave María de Schubert, me levanto, me visto de romano y a la voz de ya me voy al gym, no vaya a ser que despierte a la E.M. progresiva y en vez de ir a hacer ejercicio me tenga que ir al carpintero para que me tome medidas e ir haciéndome la caja….

No recuerdo cómo se llamaba el citado veloz, ni quiero acordarme, para qué? lo único que sé es que sigo vivo, que algún día moriré como todos, aquí no se queda nadie gracias a Dios y mientras tanto, con permiso del «jefe», ósea Dios, intentar disfrutar de todo lo que la vida nos ofrece, que es mucho más de lo que creemos y que muchas veces no somos capaces de valorar en su justa medida.

Desde mi primera publicación dejé muy claro que ni soy médico ni pretendo serlo, simplemente me dedico a leer todo lo que cae en mis manos de diferentes publicaciones y estudios referentes a nuestra enfermedad para ver si desde mi ignorancia puedo llegar a entender mejor en donde nos encontramos.

Tengo que reconocer que no, la gran mayoría de las veces no me entero de nada, vamos que todo me suena a chino. Pero la constancia en la lectura y el preguntar de forma enfermiza a todo aquel que considero que puede saber algo del tema tiene su recompensa y acabas entendiendo parte del problema, poco, pero algo es algo.

He llegado a medio entender  el porqué de la enfermedad, porqué me tocó a mí, qué es el stress oxidativo, por qué se produce, como se puede minimizar, cómo combatirlo, qué influencia tiene en nuestra recuperación, el deporte, la dieta, el equilibrio emocional, el descansar las horas adecuadas, meditar todos los días para equilibrar nuestros chacras….

Ahora entenderéis porqué llevo tanto tiempo sin escribir.

Y para terminar este reencuentro con la escritura y mi Blog me gustaría tener un pequeño homenaje a la persona que me abrió los ojos en mi enfermedad y por ende en mi vida el Doctor Joaquín Amat. Nunca olvidaré las largas conversaciones telefónicas que mantuve contigo antes de morir. Fuiste tú Joaquín quien me empujó a querer saber más, fuiste tú quien me dijo hace siete años y medio que la Esclerosis Múltiple era provocada por un virus, fuiste tú el primero que me habló del stress oxidativo, fuiste tu quién me habló por primera vez de la incidencia que tenía el elevar los niveles de glutatión para que nuestra enfermedad no evolucionara, fuiste tu quién me dijo que en vez de recetar inmunodepresores que lo único que hacían era cronificar la enfermedad para beneficio de las farmacéuticas, la solución estaba en elaborar un medicamento que regenerara la mielina….

Joaquín Amat, doctor en medicina, especializado en neurología, pronominado al premio nobel de medicina en 1.998, nominado al premio Príncipe de Asturias de medicina del mismo año.

Gracias por haberme abierto los ojos, gracias por todo el tiempo que me dedicaste, doy gracias a Dios por haberte conocido y que él te tenga en su gloria. Yo nunca te olvidaré.

Desde el principio entendí que era fundamental conseguir el equilibrio entre mente, cuerpo y espíritu. La famosa frase de Santa Teresa de que «Cuando el alma llora, el cuerpo se resiente» me ayudo a entender por qué me había tocado a mí. Hacer un análisis de conciencia exhaustivo de lo que había sido mi vida antes de la enfermedad, no solo me ayudo a entenderla sino agradecer el padecerla por muy cansina que a veces resulte. Primer objetivo conseguido.

Entre tanto la persona que más he querido en mi vida, mi Padre, D. Eusebio murió el 21 de abril víctima del COVID 19. No me quiero crear mala sangre ni por supuesto generar odio, me quedo con todo lo bueno que me dio  y el legado que me deja a mí a todos los que le trataron y le conocieron. Descansa en Paz Papá que sin duda te lo mereces.

En el siguiente Post hablaré de la importancia de nuestras defensas y porqué tenemos que mimarlas a pesar de lo que nos cuentan algunos….

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